sábado 31 de marzo de 2007

La Dalia Negra (la Película)

Ficha técnica: La Dalia Negra


Película adaptada de la novela homónima “The Black Dahlia” escrita en 1.987 por James Ellroy (L.A. Confidential), uno de los más famosos escritores de novela negra contemporánea, así como también un escritor de "ensayos" o artículos dedicados a analizar y desglosar crímenes reales, como es el caso de La Dalia, inspirado a su vez en la historia real del asesinato de Elizabeth “Betty” Short.

Antecedentes:
Elizabeth Short, mas conocida como Dalia Negra, apodo utilizado por la prensa sensacionalista refiriéndose poéticamente a su manera de vestir, era una aspirante a actriz que murió de manera brutal a los 22 años de edad. Su cuerpo apareció seccionado por la cintura, además el asesino le había sajado el rostro de parte a parte dibujándole una macabra sonrisa de payaso. Fue encontrada una mañana de enero de 1947. Hoy es un caso más sin resolver, y que ha hecho correr ríos de tinta, páginas web, incluso un viedo-juego, debido a la horrible naturaleza del mismo, y la gran expectación que despertó en la sociedad norteamericana y aun hoy en pleno siglo XXI. Mas de 60 personas se declararon culpables del terrible asesinato, incluso Orson Welles fue sospechoso. Miles de leyendas surgieron alrededor del caso llegándolo a comparar con Jack The Ripper.

Lo que cuenta la película:
El hallazgo en un solar del cadáver descuartizado y brutalmente mutilado de una mujer joven se convierte en un caso de interés mediático a causa de la gran repercusión que éste recibe por parte de la prensa de Los Ángeles. El médico forense determina que ha sido torturada durante días, mientras conservaba el conocimiento. Un periodista bautiza a la víctima como La Dalia Negra por la manera que solía vestir la víctima. Dos de los muchos polícias asignados a la investigación del caso, Bucky Bleichert y su compañero Lee Blanchard, se tomarán el caso como algo personal, llegando incluso a quedar obsesionados por él.

Principales diferencias entre la novela y el film:
En la novela, Bucky Bleichert pierde legítimamente el combate de boxeo contra Lee Blanchard, a pesar de que éste había aceptado una importante suma de dinero para poder ingresar a su padre senil en un asilo. En el film, Bucky Bleichert “baja” la guardia en la esquina del cuadrilátero cuando Blanchard acierta con un gancho de derecha que acaba con el primero en la lona.

En la novela, Lee Blanchard y Kay Lake están casados y sólo se separan durante la resolución de la investigación. En el film, la relación entre Lee Blanchard y Kay Lake es dramáticamente irracional al no estar casados y vivir “en pecado”, sobre todo si se analiza la época en la que están ambientados los hechos, y siendo además una situación imposible para un miembro del cuerpo de policía.

En la novela, Bleichert sucumbe de una manera mucho más explícita a la obsesión por La Dalia. En un pasaje de la novela, Bleichert contrata los encantos de una prostituta y la disfraza de Dalia negra. En el film, Este significativo detalle se omitió en la película.

En el film, La Familia Sprague pasa a llamarse Linscott.

La trama secundaria que implica a Fritz Vogel (que aparece como un personaje muy secundario en la película) y su hijo Johnny Vogel (que directamente no aparece) es completamente insignificante. Por lo tanto el fragmento correspondiente que implica a los confesores falsos y la breve sospecha de Bleichert hacia Johnny Vogel como el asesino de la Dalia en consecuencia falla rotundamente.

Debido al recorte del personaje de Vogel, padre e hijo, la relación entre Bleichert y el capitán Russ Millard, queda también bastante seccionada. En la novela Millar ayuda a Bucky en la resolución del caso hasta el final. En el film, Millar no aparece en esta parte.

En la novela, el enfrentamiento entre Lee Blanchard y Bobby DeWitt se produce en Méjico,y no en Los Angeles, como narra el film, y Bucky descubre todo tras investigar los movimientos de su amigo y compañero a este país.
En el film, Bucky está presente durante la pelea entre Lee Blanchard y Georgie Tilden y ambos caen por encima de una barandilla y mueren y son incinerados ante la desconcertada mirada de Bucky.

En la novela, Bucky reconoce o descubre el significado de la pintura (The man who laughs) en la casa de una vecina, Jane Chalmers, inexistente en el film. En la película, este cuadro aparece en la residencia de los Linscott. Como tal, la manera en la cual Bucky deduce la identidad del asesino es notablemente diferente.

En la novela Bucky Bleinchert se enfrente y mata a Georgie Tilden, en el film no comparten ni una secuencia juntos.

En el film, Ramona Linscott se suicida; esto nunca ocurre en la novela.

En la novela, el incidente entre Bleichert y Ramona ocurre cuando ellos están solos; la película combina esta confrontación con el interrogatorio de Bleichert a Emmett y Madeline.

En la novela Bleichert detiene a Madeline mientras que en la película le acaba disparando...

Reflexión:
Demasiadas diferencias que hicieron enfadar mucho al autor de la novela, James Ellroy, que acabó alejándose de cualquier participación o aportación a la realización de la película y no dejó títere con cabeza. La misma reacción tuvo la crítica y el público, demasiadas expectativas generó un producto al que precedía la magnifica L.A. Confindential.

Los pobres huesos triturados de Elizabeth, su sonrisa marcada a cuchillo y sus sueños negros, se revuelven airados en la tumba. Sin embargo, los amantes del cine negro y los adoradores de la oscuridad palpitante y obscena de las novelas de Ellroy nos hacemos cruces invertidas. Sin embargo, sin embargo, los que dijeron que la Johansson era sexy, carnosa y humeante añoran, desilusionados, la excitación que les provocaba Lana Turner con aquellos jerseys de turgente angora. Sin embargo, sin embargo, los que soñaron con que la escena de sexo sobre la mesa de la cocina se pareciera en algo a la de la segunda versión de El cartero siempre llama dos veces ocultan su tristeza entre viejos trozos de celuloide. Sin embargo, las damas lésbicas que aún mueren de pasión por la Dietrich cantando vestida de frac y besando a una mujer se golpean el pecho transidas de horror al contemplar el ridículo baile en el club de lesbianas de La Dalia negra. Y los adolescentes que han ido a verla para comprender qué es una femme fatale se encogen de hombros al ver a la pobre Hilary Swank queriendo ser no ya Gilda ni Bacall sino, simplemente, Linda Fiorentino en La última seducción ( 1994).La dalia negra según De Palma es demasiado blanca, demasiado pulcra, demasiado luminosa, demasiado tranquila, demasiado somera, demasiado falsa. Le fallan, por impolutas, desde la moto Indian que maneja uno de los polis hasta el cuchillo que destroza a Elizabeth. Desde el horrible peinado de la Swank hasta la falta de matices de la Johansson. Es una dalia negra falsa. De lujoso plástico. No tiene el alma negra. No sangra ni esputa.

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